¿POR QUÉ NO CELEBRAMOS EL DÍA DE LA MUJER?

Parece que el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es un día para festejar el hecho de ser mujeres, como si fuera una especie de premio de consolación por una decisión que no tomamos pero que evidentemente nos pone en desventaja. En realidad este día no se celebra, sino que se conmemora y nos recuerda la lucha que vivimos las mujeres todos los días por encontrar el lugar que nos corresponde en el mundo. El 8 de marzo nos habla de una necesidad de lucha constante y es un día para llamar la atención de la vulnerabilidad que aún implica ser mujer en México. Debemos recordar que hay muchas vidas que conmemorar e historias que tenemos que seguir contando.

Un tema que nos recuerda que este día es una lucha en lugar de una celebración es la alarmante cifra de feminicidios y violencia en contra de las mujeres que existe en México.  Estas cifras aumentan cada día y las investigaciones oficiales alertan que las mujeres, por el simple hecho de ser mujeres, corren riesgo en México. Basta con analizar las cifras para entender por qué México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para vivir siendo mujer. Por ejemplo, en México se registran 7 de los 12 feminicidios que ocurren cada día en América Latina. La irrefrenable escalada de la violencia contra las mujeres en México se ha salido de control y demuestra que todavía no hay medidas adecuadas para la protección de las mexicanas.

La persistente violencia contra las mujeres, lejos de haberse resuelto, muestra estadísticas alarmantes. La violencia que se ejerce contra las mujeres sigue siendo generalizada y no se ha conseguido disminuirla de manera estructural. Específicamente Aguascalientes permanece estancado en prevención de la violencia contra la mujer. En 2018 fue uno de los estados con mayor número de reporte de maltrato a mujeres, violencia familiar y de pareja a la línea telefónica 911. Además, Aguascalientes figura en la lista negra de los estados con los índices más altos de agresiones sexuales, emocionales y físicas en contra de las mujeres. Esto sugiere que las políticas públicas para prevenir los malos tratos hacia las mujeres no están dando resultados.

Esto es solo una pequeña parte para comprender por qué el Día Internacional de la Mujer nos obliga a detenernos y reflexionar sobre la lucha de género a través de la historia. Debemos aprovechar este día para hacer un llamado a volvernos feministas. Aunque es un término controvertido, no debería serlo ya que la definición fundacional del feminismo es reconocer que la mujer es un ser humano con derechos equitativos. Aun así, ser feminista todavía es algo controvertido, algo condenable, algo que genera polémica y lamentablemente es un término utilizado muchas veces de manera incorrecta. Ser feminista es no aceptar que la diferencia sexual se traduzca en desigualdad social.

Es verdad que las condiciones de la mujer han mejorado en los últimos años. Sin embargo, esos cambios no se han dado de manera espontánea, sino que han sido resultado de un esfuerzo constante tanto de hombres como mujeres por hacer de este mundo un lugar más libre y equitativo. Cada vez debemos ser más los que alzamos la voz para lograr construir una sociedad en la que podamos vivir sin miedo y donde la violencia y el dolor dejen de estar a la orden del día. Aún queda mucho camino por recorrer, pero es importante crear conciencia y tomar acciones para mitigar la desigualdad de género que prevalece en nuestro país.

  • White Instagram Icon

Alessia Ramponi © 2020