Golpe de Estado en Myanmar

Hace un par de años, Myanmar, antiguamente Birmania, apenas aparecía en las noticias. Pocos conocían la existencia y ubicación de este país. Myanmar estuvo bajo el control británico y el ejército jugó un papel importante como liberador del dominio colonial. Como consecuencia, es un país forjado y educado en el militarismo. En 1948 Birmania se constituyó como un país independiente, pero más tarde fue escenario de un golpe de Estado en 1958 y otro más en 1962. A partir de este momento, se constituyó una dictadura militar. Posteriormente, en 2007, un grupo de monjes budistas organizó una marcha para protestar contra la Junta Militar. Los generales reprimieron estas protestas violentamente y el régimen lanzó una ofensiva contra la difusión de información. Como resultado de estas estrictas medidas, el gobierno logró aislar totalmente al país del mundo exterior.

El primer evento que puso a Myanmar en la mira de la prensa internacional fue el ciclón que azotó el sur del país en 2008. Este desastre natural inundó pueblos enteros y dejó cientos de miles de muertos. A pesar de la magnitud del desastre, el régimen negó cualquier tipo de ayuda proveniente del exterior. La comunidad internacional quedó desconcertada y muy confundida por lo que ejerció presión para que el régimen permitiera la entrada de ayuda internacional. Este evento fue clave para que la comunidad internacional descubriera lo que realmente pasaba dentro del país. Para bien o para mal, el ciclón le abrió a Myanmar las puertas al mundo después de permanecer completamente aislada.  

 En este contexto, surge la líder y activista Aung San Suu Kyi, hija de un antiguo político en favor de la democracia y símbolo de esperanza para el pueblo birmano. Con ayuda de la comunidad internacional, se involucró en la lucha pacífica por la democracia y el respeto a los derechos humanos. Como consecuencia de su lucha, en 1991 fue galardonada con el premio Nobel de la Paz. Después de 15 años bajo arresto domiciliario quedó libre en 2010 y ganó las elecciones presidenciales en 2015. Gracias a sus acciones, miles de presos políticos han sido liberados e incluso el país abrió sus puertas al turismo.

Aunque la administración civil gobernaba Myanmar desde las elecciones de 2015, el Ejército siguió siendo un factor determinante en la política ya que juega un papel importante en la formación del Gobierno y la elección del Gabinete tras las elecciones. En este contexto, el pasado primero de febrero del 2021 el ejercito de Myanmar asumió el poder del país a través de un golpe de estado y declaro estado de emergencia por un año. La consejera de estado, Aung San Suu Kyi, fue detenida durante una redada matutina junto con el presidente Win Myint y otros altos funcionarios del gobierno. Los hechos ocurren tras semanas de rumores sobre un golpe de Estado, luego de que el ejército cuestionara los resultados de las elecciones generales celebraras en noviembre de 2020 en las que triunfó la Liga Nacional para la Democracia.

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Alessia Ramponi © 2020