ESCLAVITUD MODERNA EN MÉXICO

La mayoría de las personas piensan que la esclavitud es un tema del pasado. Sin embargo, nuestra época es testigo de un nuevo tipo de esclavitud: la trata de personas. La trata de personas se define como la acción de captar, transportar, trasladar o acoger personas recurriendo a la amenaza, uso de la fuerza u otras formas de coacción con fines de explotación. La explotación puede presentarse en distintos ámbitos como el sexual, el trabajo forzado, la mendicidad o la extracción de órganos. La trata de personas es un fenómeno global que va en aumento y después del narcotráfico es la segunda fuente de ingresos más importante del crimen organizado. México ocupa el quinto lugar a escala internacional en el delito de trata de personas según las declaraciones recientes del comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales.

La trata de personas es un fenómeno que pasa desapercibido. La mayoría de la gente desconoce que la capital de la esclavitud sexual se encuentra en un municipio de Tlaxcala llamado Tenancingo. Es aquí donde las familias de proxenetas con mayor fama reclutan a mujeres de diversos estados del país para explotarlas sexualmente. Las víctimas son trasladadas a otras ciudades o al extranjero, principalmente Estados Unidos. A pesar de las constantes investigaciones y denuncias, Tenancingo es la cuna de impunidad.

Organizaciones tanto privadas como gubernamentales han intentado implementar diversas legislaciones y programas para acabar con la trata de personas tanto a nivel local como a nivel federal. No obstante, el mayor obstáculo ha sido que la trata de personas, como es el caso de Tenancingo, es vista una actividad normal que forma parte de la vida diaria de las personas que habitan ahí. Un gran número de niños aspiran a ser padrotes desde pequeños. Este problema se ha incrementado aún más debido a que las grandes ganancias económicas de los tratantes les han permitido abrirse paso en la política. De esta manera, los tratantes y sus familiares ocupan puestos privilegiados que obstaculizan la elaboración e implementación de leyes que buscan luchar contra este delito.

Tenancingo es solamente un ejemplo más. La mayoría de los estados de la República Mexicana no cuentan con una legislación adecuada en materia de trata de personas. Por ello, es indispensable  adoptar medidas para elevar el nivel de la seguridad social y crear oportunidades de empleo, así como introducir políticas que den acceso a la mujer al control de los recursos económicos y financieros en condiciones de igualdad con el hombre. Es importante tomar en cuenta que la trata de personas afecta a la sociedad en su conjunto y, por ende, no debe considerarse responsabilidad exclusiva de las autoridades. La sociedad debe estar más informada acerca de fenómeno que está a su alrededor y denunciar activamente. Por ello, las campañas de prevención, educación información y sensibilización públicas son esenciales en la mitigación de este delito.

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Alessia Ramponi © 2020