CAMBOYA: UN PAÍS EN VENTA

Camboya es uno de los destinos turísticos favoritos del Sudeste Asiático. Muchos desean con conocer sus playas y templos, pero pocos se detienen a conocer más sobre su pasado. Durante 1976, Camboya fue escenario de uno de los genocidios más terribles y poco recordados en toda la historia de la humanidad. Saloth Sar, conocido como Pol Pot, fue un dictador, genocida camboyano y el líder principal de los Jemeres Rojos. Los Jemeres Rojos fue la organización guerrillera que tomó el control del país tras la Guerra de Vietnam. Pol Pot asesinó, torturó y exterminó a un tercio de la población de Camboya. Abolió las medicinas, quemó bibliotecas y anuló los derechos de propiedad.

Uno de los objetivos del régimen de Pol Pot era crear una sociedad totalmente agraria. Por ello, las zonas urbanas fueron desalojadas en su totalidad y el régimen se dedicó a la destrucción sistemática de todos los registros de propiedad. Cuando el régimen fue derrocado en 1979 muchas personas trataron de volver a sus casas, pero pocos consiguieron algún documento que demostrara que eran dueños de esa propiedad. A pesar de no contar con un título de propiedad, la gente se instauró en sus antiguos hogares y así fue durante los años siguientes al colapso del régimen. No obstante, en los últimos años el gobierno de Camboya ha aprovechado la falta de documentos para expropiar los terrenos para después venderlos a gobiernos y empresas extranjeras sobre todo de China y Vietnam.

Como consecuencia, muchas familias han sido víctimas de desalojos forzados. Organizaciones como LICADHO (Liga Camboyana por la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos) estiman que al menos el 6% de la población ha sido expulsada de sus tierras en campañas de desalojos. En los últimos 15 años, el 22% de la superficie del Estado ha sido expropiada para ser entregadas a consorcios privados a cambio de contratos millonarios. De igual manera, el número de familias afectadas por conflictos de tierra ha ido en aumento año con año. La élite camboyana se ha quedado con las ganancias económicas derivadas de estos contratos mientras que miles de personas se ven forzadas a vivir en la calle.

La historia política de Camboya ha contribuido en muchos aspectos a la inestable situación de la tierra. A pesar del apoyo de activistas camboyanos y organizaciones internacionales, las expropiaciones de tierras siguen vigentes en Camboya. Hasta la fecha, pocas personas cuentan con un título de propiedad con el que defenderse y un  gran porcentaje de la población ha sido víctima de desalojos forzados y apropiaciones de terrenos por parte del gobierno o empresas de manera injustificada. Estos son  algunos datos que se conocen debido al trabajo de investigación de diversas organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, no hay cifras concretas porque la mayoría de las disputas no llegan a los tribunales debido a que las personas involucradas carecen de los conocimientos y medios para hacer públicas sus demandas.

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Alessia Ramponi © 2020